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martes, 2 de septiembre de 2014

Los trasplantes resisten la crisis

Los trasplantes resisten la crisisLos trasplantes resisten la crisis

Año tras año, España ha ido batiendo su propio récord de trasplantes. Lo ha hecho de manera ininterrumpida desde hace 23 años, gracias a una tasa de donación envidiable y a un modelo organizativo que aspiran a copiar otros sistemas de salud. Los últimos datos del Registro Mundial de Trasplantes muestran cómo nuestro país vuelve a revalidar su liderazgo, mientras Europa no acaba de despegar. Las operaciones de recambio de órganos subieron a pesar de los ajustes que ha sufrido la sanidad pública en los últimos tres años.
En 2013 se realizaron 115.000 trasplantes, de los cuales 4.279 se efectuaron en España, el 4 por ciento del total. Esas operaciones se hicieron gracias a la generosidad de 1.655 donantes, lo que nos sitúa en una tasa de donación de 35,3por cada millón de personas. Estos datos superan con creces a los de la Unión Europea (con 19,5 donantes por millón) y a los de Estados Unidos (25,8).
De todos los trasplantes efectuados en España 2.552 fueron renales, 1.093 hepáticos, 240 cardíacos, 285 pulmonares, 92 de páncreas y 8 de intestino. Los renales también fueron mayoría en el conjunto de Europa, seguidos de los de hígado y corazón.
Se trata aún de datos provisionales, pero en la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) han recibido estos datos como la prueba del buen funcionamiento del sistema. De seguir este ritmo, a finales de año se podrían superar los 36 donantes por millón, un umbral que nunca se ha rebasado.
Rafael Matesanz, director de la ONT, cree que los buenos resultados muestran cómo el sistema de trasplantes ha soportado la crisis, a diferencia de otros países de nuestro entorno. «Hemos pasado lo más duro de la recesión sin que descienda la actividad. El número de donantes crece pese a que disminuye el número de habitantes. Esto solo puede explicarse porque el sistema funciona, los profesionales están realizando un esfuerzo tremendo y la población mantiene su confianza».
La crisis sí ha pasado factura a Portugal, Irlanda y Grecia, países que habían apostado fuerte por los trasplantes. «Hace cuatro años Portugal estaba a punto de pasarnos en número de donantes porque tienen el doble de accidentes de tráfico que nosotros, una de las principales fuente de órganos. No lo han conseguido y la explicación no puede ser otra que el descenso de recursos económicos», explica Matesanz.

Menos lista de espera

En plena crisis, el año pasado se logró lo que parecía imposible: aumentar las donaciones, elevar el número de trasplantes y también reducir la lista de espera en casi un 5 por ciento. El número de enfermos que hoy esperan un órgano es menor que hace 25 años pese a que estos tratamientos ya se realizan de rutina y son menos selectivos con la edad de los pacientes.
En el resto de Europa la lista de espera es una asignatura pendiente. Los datos del registro mundial muestran cómo a 31 de diciembre de 2013 había 59.541 personas esperando un nuevo órgano, mientras que 4.088 enfermos fallecieron durante la espera.

Iberoamérica despega

El registro sí destaca el crecimiento de Iberoamérica, donde nuestro país desarrolla desde hace diez años un programa de formación de profesionales. Es el área geográfica con mayor ascenso. El año pasado se registraron un total de 5.536 donantes de órganos , lo que supone un crecimiento del 20 por ciento respecto al año anterior (con 4.580). Esta subida ha permitido realizar 15.120 trasplantes, entre las donaciones de vivo y las de fallecidos. Desde que se puso en marcha el programa Alianza de Cooperación y Formación, el número de donantes en Iberoamérica ha crecido cerca de un 60 por ciento.
En contraste, la Unión Europea apenas crece. Las cifras de donación y trasplante se mantienen estables respecto a las de 2012. El año pasado, la tasa de donación en la UE aumentó solo un 2,7 por ciento y los trasplantes un 3. Son datos muy pobres que revelan la necesidad de acelerar la implantación del modelo español, tal y como exige la directiva europea de 2010.
Algunos países del sur han acusado el efecto de la crisis, pero tampoco han contribuido a elevar la media países ricos como Alemania. «Los escándalos que ha protagonizado Alemania no animan mucho a su población a donar; siguen desconfiando del sistema», recuerda Matesanz. Se refiere a las noticias de corrupción en las que se vieron involucrados varios hospitales alemanes. Hubo cirujanos que fueron acusados de haber manipulado a cambio de dinero los expedientes médicos de decenas de pacientes para darles ventaja en la lista de espera.
 
 http://www.abc.es/sociedad/20140902/abci-transplantes-espana-lider-201409012256.html
 

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