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domingo, 3 de mayo de 2015

La lucha contra la apología de la anorexia en Internet, cuestión de voluntarismo

La lucha contra la apología de la anorexia en Internet, cuestión de voluntarismo

"Toma mucha agua, eso engañará a tu estómago". "Mastica hielo", "Recuerda que la obesidad es asquerosa". "Cómo vomitar sin que tus padres se enteren". Son algunos de los mensajes y consejos que albergan las miles de webs que promueven trastornos alimenticios como la anorexia, a la que consideran un 'estilo de vida' en lugar de una enfermedad.
Webs que son legales y de fácil acceso, sobre las que no existe una regulación a nivel europeo, como tampoco la hay sobre la publicidad que llega a los menores y fomenta este tipo de trastornos. Este asunto ha sido llevado a la Comisión Europea por la eurodiputada española Beatriz Becerra (UPyD), tras constatar la ausencia de un marco normativo comunitario y ante la "sorprendente falta de uniformidad entre los diferentes Estados miembros en el modo de regular este tipo de publicidad".
La pregunta, presentada a la Comisión Europea la pasada semana, tiene su raíz en el Proyecto de Ley sobre Sanidad que se tramita en Francia, y que contempla penalizar la publicidad que pueda incitar a trastornos alimenticios como la anorexia al emplear modelos especialmente delgados o desnutridos, así como la creación de un "delito de incitación a la delgadez excesiva", medida dirigida especialmente a las webs que la promueven.
"El objetivo de la pregunta es poner de manifiesto la necesidad de un marco armonizado de exigencia a nivel europeo acerca de lo que constituye una cuestión de salud pública (entre un 6 y un 15% de los niños y jóvenes europeos, un 90% de ellos, chicas), así como conocer la intención de actuar al respecto por parte de la Comisión", explica Becerra.
Esa regulación tendría dos vertientes. Por un lado estaría la publicidad, e implicaría tanto a los creadores de contenidos publicitarios como a los medios que los difunden, si bien, reconoce Becerra, "la autorregulación de anunciantes y medios al respecto funciona considerablemente bien".
Por otro lado estarían los contenidos en Internet "que incitan específicamente a desarrollar trastornos alimenticios, dando consejos sobre cómo actuar, desarrollar y esconder la enfermedad. Las medidas sobre este tipo de sitios web, como sobre cualquiera que incite al odio, la violencia o la generación de un daño físico o psicológico (muy especialmente si están dirigidos o utilizan a menores) deben estar sujetos a una acción normativa concreta".
Ya en 2010, una resolución del Parlamento Europeo llamaba la atención sobre el asunto y pedía a agencias de publicidad y medios de comunicación que reconsiderasen "la promoción de modelos extremadamente delgados, a fin de evitar la propagación de mensajes nocivos sobre la apariencia, las imperfecciones corporales, la edad y el peso, teniendo en cuenta la influencia y el impacto de la publicidad en niños y jóvenes".
Un año después, el Gobierno español pidió ayuda a la Unión Europea para presionar "con una voz única" a las redes sociales para que bloquearan o evitaran la proliferación de perfiles que fomentaban la anorexia, después de que Twitter rechazara las reiteradas peticiones al respecto del Ministerio de Sanidad español amparándose en la "preservación de la libertad de expresión". Sin embargo, no se concretó ninguna medida.
En su pregunta, Becerra propone asimismo la posibilidad de adoptar algún programa similar a 'Safer Internet', que promueve un uso seguro y responsable de las nuevas tecnologías por parte de los menores, si bien considera que serían necesarias más medidas. "Este tipo de programas establecen un código de buenas prácticas y vigilancia, pero solo el acuerdo político e institucional proporciona la capacidad de actuación directa, como hemos hecho en el caso del abuso sexual infantil", concluye.
La anorexia afecta principalmente a jóvenes de sexo femenino, de 12 a 21 años. En 2013, la Asociación contra la Anorexia y la Bulimia (ACAB) cifraba en un 5-6% la población femenina joven que padecía esta enfermedad. Según datos de Cruz Roja, uno de cada 100 adolescentes sufre anorexia nerviosa, y cuatro de cada 100, bulimia nerviosa. Según la OMS, España registra un promedio anual de 80.000 casos y un centenar de muertes.
 
 http://www.elmundo.es/salud/2015/04/27/553a747922601da17f8b4577.html
 

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