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lunes, 7 de septiembre de 2015

ruiz mateos'separado', una hija secreta en contra de su incineración y dos herederos en la cárcel

Ruiz-Mateos, a las puertas de la que fue su casa en Somosaguas.ruiz mateos'separado', una hija secreta en contra de su incineración y dos herederos en la cárcel

  • Su matrimonio con Teresa Rivero no era idílico: estaban distanciados desde hacía tiempo

  • La relación del jerezano con sus hijos, dos de ellos en la cárcel, era muy mala

  • En 2014, apareció Adela Montesdeoca, una supuesta hija secreta que quiere heredar

Ruiz-Mateos, a las puertas de la que fue su casa en Somosaguas. EFE
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José María-Ruiz Mateos ha exhalado su último aliento esta mañana en Cádiz, donde nació hace 84 años. De aquel Superman de los 80 sólo quedaba un anciano enclenque y senil "que no pesaba más 40 kilos", según relata Joaquín Yvancos, uno de sus tantos abogados y amigo. El empresario ingresó en el hospital del Puerto de Santa María el 12 de agosto tras romperse la cadera al caerse en el baño. Casi un mes después, se ha muerto. En silencio. Sin flashes. Acorralado por la justicia y enfrentado a su familia. 22 días antes de que se cumpla el primer aniversario del fallecimiento de Miguel Boyer, su enemigo número uno. Designios del destino, el mismo día que la primera esposa del socialista, Elena Arnedo, también ha desaparecido.
Isabel Preysler tampoco logró escapar de sus actuaciones: "Tómate un Trappa, Isabel, y que no se entere Miguel"
El ministro de Economía del Gobierno de Felipe González fue su permanente obsesión. Siempre le culpó de ser el responsable de la expropiación de Rumasa, su holding empresarial. Recurrió la decisión al Tribunal Constitucional y al Supremo, pero ante la ratificación de la legalidad del decreto del Gobierno, decidió tomarse la justicia por su mano. "Que te pego, leche" es, sin duda, una de sus frases más famosas. La pronunció mientras intentaba agredir al político socialista. Incluso, en 1982 escenificó el entierro de la beautiful people que encarnaba el segundo marido de Isabel Preysler.
La filipina tampoco logró escapar de sus actuaciones: "Tómate un Trappa, Isabel, y que no se entere Miguel". Así promocionaba Ruiz-Mateos su empresa de bombones y luchaba para que su causa, de la que siempre se consideró una víctima, no cayera en el olvido. También intentó robar el botafumeiro de la catedral de Santiago de Compostela, secuestró el Mercedes 300 de Juan Guerra, el hermano de Alfonso Guerra... pero Miguel e Isabel eran sus oscuros objetos de deseo. Rumasa, su razón de vivir.
Imagen de la casa de Somosaguas, que en 2014 el jerezano tuvo que abandonar.
Con su afición al circo, pronto se convirtió en un personaje más. Las revistas del corazón se interesaban en su vida, apasionante, loca y a la vez aparentemente estable gracias al Opus Dei, del que era uno de los rostros visibles de la Obra en España. Quien despertaba entusiasmo era también su mujer, Teresa Rivero, ex presidenta del Rayo Vallecano, una mujer tan recia como carismática y bruta. Sus aspavientos cuando su equipo marcaba un gol se han desvanecido. El campo de operaciones de la familia siempre fue su casa de la urbanización Somosaguas de Madrid, donde los Ruiz Mateos fraguaron su extinto imperio y donde recientemente han vivido su propio ocaso de los dioses. En su caso, una ópera más de fango que de oropel.
Desde hacía tiempo, José María vivía sólo. Su relación con Teresa era una perfomance más: aquella imagen de matrimonio feliz no tenía nada que ver con la realidad.
En 2014, el patriarca , ya demente y con párkinson, fue obligado a marcharse de ella rumbo a una vivienda unifamiliar de Aravaca, "a nombre de una sociedad en Belice", según ha manifestado en más de una ocasión Antonio Biondini, el yerno del fallecido. Desde hacía tiempo, José María vivía sólo. Su relación con Teresa era una perfomance más: aquella imagen de matrimonio feliz no tenía nada que ver con la realidad. Ya no se dirigían la palabra y desde hacía mucho tiempo dormían en camas separadas. Ni tan siquiera sus férreas ideas ultracatólicas sobre la familia pudieron soportar el vendaval que produjo la entrada en escena de Adela Montesdeoca, una joven americana veinteañera que reclamaba ser su hija número 14.
Imagen de la supuesta hija secreta de Ruiz-Mateos.
José María se ha muerto sin reconocerla legalmente. Por eso, nada más saltar la noticia, Teresa Bueyes, la abogada de ésta, remitía al juzgado de Pozuelo de Alarcón (Madrid) un exhorto para que se le practicara al cuerpo yacente de José María Ruiz-Mateos la prueba de ADN que, en caso de ser concluyente favorablemente, acercaría a su cliente a los "cinco mil millones de euros de herencia que tiene repartida por ahí". Bueyes alertaba a las autoridades: "Que no lo incineren, que no lo incineren".
José María se ha muerto sin reconocer legalmente a Adela Montesdeoca, su supuesta hija secreta
El histriónico hombre de negocios, quien llegó a ser en los 60 uno de los hombres más ricos de España, se ha ido con varias causas abiertas en los juzgados (estafa, insolvencia punible...). Era un virtuoso del espectáculo, pero también del fraude. Arruinó a miles de familias con sus pagarés de Nueva Rumasa, el ave fénix que nunca debería haber renacido. El entierro será mañana en Rota. Sus hijos Javier y Álvaro están en la cárcel. Ya puede tenerlo todo atado y bien atado, porque la guerra no ha hecho más que empezar. En su propio lecho de muerte. Y ya vuelan los cuchillos.

 http://www.elmundo.es/loc/2015/09/07/55ed879fe2704e58268b458c.html

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